Previa - PRESENTACION "HISTORICO"

Sabroso, en su mejor momento

Tuta García: "No es fácil tocar cuarteto"

En la antesala del estreno del disco “Histórico”, el líder de la banda reivindica el buen gusto de la música regional.

Tuta García, ideólogo y vocero del cuarteto Sabroso, está de aquí para allá. Es que su grupo está en la antesala de la presentación de su último disco, titulado Histórico a tono con una trayectoria que hizo de la grandilocuencia y la desmesura su marca distintiva. “Tratamos de rescatar cómo se expresa la gente. Cuando se decía ‘hola capo’, al disco le quedó Capo. Cuando se decía ‘qué hacés, grande’, titulamos Grande. Y ahora usamos Histórico porque presumen los que saben que es un momento histórico el de Sabroso”, dice García luego de buscar los trajes por el shopping y de probar unos leds.

–¿Tan bien les va?

–La convocatoria es híper superlativa. No ha habido en la historia un grupo de Córdoba que convoque lo que convoca Sabroso. Es real. Estoy preparando un documental, porque siento que tenemos la mordaza en la boca. Necesitamos gritar a los cuatro vientos lo bien que nos va. Entonces, estoy preparando un documental para que vean la sabrosomanía.

–¿Insinuás que es un fenómeno negado por los medios?

–No es un fenómeno negado sino otro popular, producto del de boca en boca, que no es mediático. Un fenómeno al que lo medios importantes no le llevan el apunte. No nos importa demasiado, porque la gente que nos sigue no lee ni escucha esos medios.

–¿Y qué gente los sigue?

–Adolescentes, que van acompañados de sus padres cuando son menores. Hace rato me llamó un tipo amigo que va con su mujer porque es adicta a Sabroso. El público de Sabroso va entre los 14 y los 22 años. Después hay un crisol de edades.

–¿Sabroso sería el nuevo Chébere? Por eso de que tiene pretensión pop...

–Ante Chébere hay que sacarse el sombrero. Al Chébere de los ‘90, el del Toro Quevedo y el de Rubinho, cuando Ferri participaba con los arreglos. Al Chébere categórico. Nosotros nos hemos inspirado en Chébere. He sido seguidor y admirador de Chébere. Si venís a casa, seguro que vas a encontrar 15 o 20 discos de Chébere.

–¿Vos no venís del rock?

–Me gusta mucho el rock & roll y el blues. Me gusta Vox Dei. De hecho, el 24 iré a ver a Ricardo Soulé al auditorio de Radio Nacional. A Pink Floyd lo mamo de chiquito, pero uno ha sido un defensor del cuarteto. Los chicos que están en el grupo con nosotros, también gustan de otras músicas, fundamentalmente del funky.

–¿Tus amigos rockeros no te pasaron factura por haber armado un grupo cuartetero?

–Me respetan, porque tocar lo que toca Sabroso no es fácil.

–Para vos no es música ligera.

–Tiene un tinte comercial, en un alto porcentaje. Todo lo que vende termina siendo comercial. Los Rolling Stones son comerciales. No hay que mirarlos a grupos como el nuestro de modo despectivo. O decir alegremente que el cuarteto es un choreo. Porque tocar cuarteto es difícil. En un disco en vivo, hicimos una versión de Materia pendiente, de Los Nocheros. Me gustaría comparar la nuestra con la original reproduciéndolas al mismo tiempo, para ver cuál tiene más categoría y más huevo. La nuestra es mejor. Creo. Habría que ponerlo a que juzgue alguien que sepa más que yo.

–Recién hablabas de que los medios no se hacen eco de Sabroso. Quizá, no tengan una estrategia de comunicación como otros grupos.

–Ellos llevan millones de pesos puestos, cosa que nosotros no hacemos. El tesoro más preciado de Sabroso ha sido el de boca en boca. Y no me gusta que me comparen con grupos inferiores.

Grandeza
–¿Ustedes son los más grandes?

–Sí, musicalmente y en convocatoria. Un viernes en el interior estamos en 5.000 entradas contra mil del que sigue, que está entre La Barra y Trula.

–Te pueden argumentar que un seguidor de La Barra, por ejemplo, es más “cheto”.

–Eso es discriminatorio. Son políticas distintas. Nosotros dijimos que vamos a llegar a la gente apuntándole al corazón, cantando lindo, tocando bien. No le pagamos a los medios para que nos difundan. El que quiere hacerlo, que lo haga. Se tiene que acabar con eso de cheto o no cheto. Sería un placer que nos vengan a ver los seguidores de la Mona, de La Barra. Que vayan todos. Cheto o no cheto es discriminatorio. Para mí, el público es el que paga la entrada.

Fuente: La Voz del Interior 08/05/2008